Comunicación,
medio que fortalece la confianza de una mujer en embarazo hacia un entrenador
Estudiante
de Licenciatura en Educación Física
El interés de este texto
consiste en fortalecer la confianza de la mujer en etapa gestante hacia su
entrenador, por medio de elementos de la comunicación que se propicien durante un
proceso de acondicionamiento físico en ellas mismas, teniendo en cuenta, que el
entrenar en etapa gestante ha sido un tabú en la sociedad por la falta de información
respecto al tema.
Como primer aspecto a tener
en cuenta, “antes de iniciar cualquier proceso con mujer en embarazo se debe
contar con una autorización médica prescrita que establezca bajo qué parámetros
se puede entrenar”.
Entendiendo
que el concepto de entrenamiento en etapa gestante no lleva muchos años en el
argot físico, es comprensible que no muchas personas se enteren de sus
beneficios, ya que es en la década de 1980
cuando el American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG)
comienza a recomendar la práctica de ejercicio físico aeróbico, pero, es en el
año de 1994 cuando la (ACOG) adopta un enfoque con más criterio del tema, en el
que ya recomienda un entrenamiento más dirigido y explica de sus beneficios. A
pesar del impulso que le da la (ACOG) y similares a alentar la práctica de
ejercicio físico, son demasiadas las mujeres que desconocen de información
básica, y muchos ginecólogos y obstetra que aún no la recomiendan según se
menciona en la Rev
Andal Med Deporte. (2010),
lo que ha propiciado la desconfianza y el miedo a entrenar en embarazo entre la
sociedad del común y profesionales de la salud.
Ahora
bien, si ya contamos con la disposición y el permiso médico prescrito, es
importante nombrar los beneficios que nos menciona la (ACOG):
- evitan el dolor de espalda
- reducen el riesgo a padecer diabetes gestacional
- favorecen los procesos de parto
- reduce el índice de fatiga en las actividades cotidianas
- controla la ganancia de peso
- mejoran la depresión
- mejoran el concepto de imagen corporal.
Cabe mencionar que la comunicación constante con el médico y la gestante, para ello se deben utilizar todos los medios de comunicación posibles, es decir:
Verbales, (conversaciones presenciales, video llamadas, llamadas de voz, notas de voz), no verbales (correos electrónicos, chats, prescripciones médicas, prescripción deportiva, cartas de petición clínicas), agregándole a la gestante en la no verbal, (expresiones corporales, “señas”), esto nos permitirá mantener una conversación profesional referente al bienestar de la gestante y su bebé.Una vez iniciada la etapa de entrenamiento, el entrenador debe ser consciente de las nuevas condiciones físicas y cambiantes que tendrá la embarazada para con ello reestructurar su plan de entrenamiento, teniendo en cuenta a su vez mencionarle la importancia de un buen descanso antes y después del entrenamiento y una buena alimentación dirigida por un profesional en el campo de la nutrición.
Como
recomendación personal y a las experiencias que ya eh tenido en el tema, me
atrevo a mencionar la importancia de mantener cercanía a la gestante durante el
entrenamiento, no mayor de un metro, para con ello estar atento a cualquier anomalía
e ir corrigiendo el gesto técnico que se esté realizando en el momento, para así
brindar mayor seguridad de lo que se está realizando y por ende transmitir esa
seguridad a la gestante.
En
conclusión, refiero a la importancia de mantener por medio de la comunicación una
interacción correcta que genere confianza en la embarazada hacia su entrenador,
para de esta manera afianzar el buen desarrollo de las actividades propuestas
al entrenamiento que vayan en pro del beneficio de la embarazada y su bebé.
Referencia:
Rev Andal Med Deporte. 2010;3(2):68-79
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