jueves, 5 de marzo de 2020


Comunicación, medio que fortalece la confianza de una mujer en embarazo hacia un entrenador

Carbalho Montoya Jhorvanis
Estudiante de Licenciatura en  Educación Física

El interés de este texto consiste en fortalecer la confianza de la mujer en etapa gestante hacia su entrenador, por medio de elementos de la comunicación que se propicien durante un proceso de acondicionamiento físico en ellas mismas, teniendo en cuenta, que el entrenar en etapa gestante ha sido un tabú en la sociedad por la falta de información respecto al tema.

Como primer aspecto a tener en cuenta, “antes de iniciar cualquier proceso con mujer en embarazo se debe contar con una autorización médica prescrita que establezca bajo qué parámetros se puede entrenar”.

Entendiendo que el concepto de entrenamiento en etapa gestante no lleva muchos años en el argot físico, es comprensible que no muchas personas se enteren de sus beneficios, ya que es en la década de 1980  cuando el American College of Obstetricians and Gynecolo­gists (ACOG) comienza a recomendar la práctica de ejercicio físico aeróbico, pero, es en el año de 1994 cuando la (ACOG) adopta un enfoque con más criterio del tema, en el que ya recomienda un entrenamiento más dirigido y explica de sus beneficios. A pesar del impulso que le da la (ACOG) y similares a alentar la práctica de ejercicio físico, son demasiadas las mujeres que desconocen de información básica, y muchos ginecólogos y obstetra que aún no la recomiendan según se menciona en la Rev Andal Med Deporte. (2010), lo que ha propiciado la desconfianza y el miedo a entrenar en embarazo entre la sociedad del común y profesionales de la salud.

Ahora bien, si ya contamos con la disposición y el permiso médico prescrito, es importante nombrar los beneficios que nos menciona la (ACOG):
  • evitan el dolor de espalda
  • reducen el riesgo a padecer diabetes gestacional
  • favorecen los procesos de parto
  • reduce el índice de fatiga en las actividades cotidianas 
  • controla la ganancia de peso 
  • mejoran la depresión 
  • mejoran el concepto de imagen corporal.
El comunicar estos beneficios antes de iniciar cualquier entrenamiento, nos condescenderá abrir un vínculo de confianza de la embarazada hacia su entrenador.

Cabe mencionar que la comunicación constante con el médico y la gestante, para ello se deben utilizar todos los medios de comunicación posibles, es decir:
Verbales, (conversaciones presenciales, video llamadas, llamadas de voz, notas de voz), no verbales (correos electrónicos, chats, prescripciones médicas, prescripción deportiva, cartas de petición clínicas)agregándole a la gestante en la no verbal, (expresiones corporales, “señas”), esto nos permitirá mantener una conversación profesional referente al bienestar de la gestante y su bebé.

Una vez iniciada la etapa de entrenamiento, el entrenador debe ser consciente de las nuevas condiciones físicas y cambiantes que tendrá la embarazada para con ello reestructurar su plan de entrenamiento, teniendo en cuenta a su vez mencionarle la importancia de un buen descanso antes y después del entrenamiento y una buena alimentación dirigida por un profesional en el campo de la nutrición.


Como recomendación personal y a las experiencias que ya eh tenido en el tema, me atrevo a mencionar la importancia de mantener cercanía a la gestante durante el entrenamiento, no mayor de un metro, para con ello estar atento a cualquier anomalía e ir corrigiendo el gesto técnico que se esté realizando en el momento, para así brindar mayor seguridad de lo que se está realizando y por ende transmitir esa seguridad a la gestante.

En conclusión, refiero a la importancia de mantener por medio de la comunicación una interacción correcta que genere confianza en la embarazada hacia su entrenador, para de esta manera afianzar el buen desarrollo de las actividades propuestas al entrenamiento que vayan en pro del beneficio de la embarazada y su bebé.

Referencia:
Rev Andal Med Deporte. 2010;3(2):68-79

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